Antonio Martínez Lafuente, socio del despacho Martínez Lafuente Abogados, explica en una entrevista a RTVE que cada vez más familias recurren a la donación de inmuebles en vida, tanto por la dificultad de los jóvenes para acceder a una vivienda como por motivos de planificación patrimonial.
El letrado destaca que la principal ventaja de la donación es anticipar el reparto y evitar conflictos entre herederos, además de blindarse ante posibles cambios fiscales. Sin embargo, advierte que no siempre compensa desde el punto de vista económico:
En el caso de la vivienda habitual, el impacto fiscal es menor, pues solo se paga la plusvalía municipal.
En segundas residencias, la operación puede implicar hasta tres impuestos (IRPF para los padres, plusvalía municipal y donaciones para los hijos), lo que en muchos casos hace más rentable esperar a la herencia.
Martínez Lafuente subraya la importancia de planificar con asesoramiento legal: “Si dono hoy, me protejo ante posibles cambios legislativos. Pero si el inmueble es antiguo, la ganancia patrimonial puede ser tan alta que convenga esperar a la herencia”.
Antonio también alerta sobre un riesgo frecuente: los hijos que ocupan la vivienda antes del fallecimiento de los padres, lo que puede generar graves problemas legales al convertirse en ocupantes sin título válido.