En una entrevista publicada en elEconomista, Antonio Martínez, socio director de Martínez Lafuente Abogados, advierte de un problema creciente en el ámbito de las herencias: el fenómeno del heredero que ocupa de forma unilateral la vivienda familiar tras el fallecimiento de los progenitores.
Un nuevo problema: el “heredero-okupa”
Martínez explica que este tipo de situación se produce cuando uno de los herederos, sin contar con el acuerdo del resto, se instala en la vivienda heredada y actúa como si tuviera la propiedad exclusiva. Se trata de un riesgo real cuando varios hermanos heredan una vivienda sin una distribución clara.
Además, el abogado señala que si el heredero que permanece en la vivienda tiene pareja y ésta dispone de un hijo, la legislación permite que esa persona pueda acogerse a la condición de vulnerabilidad, lo que puede paralizar o ralentizar cualquier proceso de desahucio.
¿Qué opciones tienen los demás herederos?
Según Martínez, los otros herederos deben actuar sin dilación:
Instar al ocupante a abonar un alquiler o a adquirir la parte que le corresponde, como alternativa a la expulsión.
En caso de no alcanzarse un acuerdo, iniciar un proceso de desahucio por precario lo antes posible, pues los plazos pueden prolongarse entre seis y nueve meses, o aún más si existe situación de vulnerabilidad.
Reconocer que la mera espera puede generar un coste adicional para los demás herederos: mientras se resuelve, no se puede explotar el bien (venta o alquiler) y los gastos del mismo continúan acumulándose.
Recomendación de planificación
Martínez insiste en que la clave para evitar este tipo de conflictos reside en una planificación sucesoria adecuada desde antes del fallecimiento:
Asignar bienes concretos a cada heredero, evitando que una única vivienda se reparta sin distinciones entre varios.
Valorar el patrimonio en su conjunto para equilibrar adjudicaciones: quien reciba la vivienda compense al resto con otros bienes o pago.
Incluir cláusulas testamentarias que condicionen el disfrute de la vivienda a ciertas condiciones o comportamientos.
Actuar inmediatamente si se detecta que uno de los herederos se está instalando sin acuerdo.